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Qué está contando la AMH según tu edad

Reading your AMH result at your age

La mayoría de las mujeres reciben su resultado de AMH y se marchan con un número y ningún contexto. La prueba está bien; el problema es que la AMH resulta casi irrelevante sin dos cosas: la edad de cada una y entender qué mide de verdad ese marcador. En este artículo repasamos qué dice la ciencia, dónde se cometen los errores de interpretación más habituales y qué puedes hacer con tu resultado.

PUNTOS CLAVE

  • Tu resultado de AMH solo cobra sentido comparado con el de otras mujeres de la misma edad: un número «bajo» a los 35 puede ser perfectamente normal, y uno «alto» no siempre es buena noticia.
  • La AMH indica cuántos folículos quedan, no en qué estado están. Un resultado bajo no significa que no puedas concebir de forma natural.
  • Una AMH alta puede ser una señal de SOP y no una ventaja para la fertilidad: son dos situaciones biológicamente distintas que se confunden a menudo.
  • Algunos suplementos cuentan con evidencia clínica que respalda la función ovárica, pero el momento en que se empiezan a tomar importa más de lo que suele pensarse.
  • Repetir la prueba en la misma plataforma a lo largo del tiempo te dará mucha más información que cualquier resultado aislado.

Empecemos por lo básico: qué está contando la AMH

AMH son las siglas de hormona antimülleriana. La producen las células de la granulosa de los folículos pequeños y en desarrollo del ovario, y funciona como una estimación aproximada de cuántos folículos quedan en reserva. Solo eso. No mide la calidad de esos óvulos, ni cuándo llegará la menopausia, ni las probabilidades de embarazo natural. Esas son preguntas distintas.

Confundir cantidad de folículos con calidad ovocitaria es la principal fuente de angustia innecesaria tras recibir un resultado. Son cosas relacionadas, pero no equivalentes, y la AMH solo habla de una de ellas.

Una ventaja práctica: a diferencia de la mayoría de marcadores hormonales (LH, FSH, estradiol), la AMH apenas varía a lo largo del ciclo menstrual. Puedes hacerte la prueba cualquier día del mes, y eso es parte de lo que la hace tan adecuada para un formato de farmacia.

Lo que la AMH no puede decirte: las probabilidades individuales de concebir de forma natural, la calidad de los óvulos ni el momento exacto de la menopausia. Para eso hace falta una imagen más completa.

El dato que lo cambia todo: tu edad

Un resultado de 1,4 ng/mL significa cosas completamente distintas según tengas 28 o 38 años. A los 35, 1,4 ng/mL es la mediana: exactamente lo esperable para esa edad, no un motivo de preocupación.

Un amplio estudio de 2025 publicado en Frontiers in Endocrinology analizó 22.920 resultados de AMH y observó que la mediana caía de 3,3 ng/mL a los 25 años a apenas 0,5 ng/mL a los 40. Este descenso es normal: biología, no un problema que resolver.

EdadAMH medianaMujeres con reserva baja (<1,2 ng/mL)
253,3 ng/mL~16 %
302,5 ng/mL~24 %
351,4 ng/mL~50 %
400,5 ng/mL~73 %
45Prácticamente indetectable~96 %

Fuente: Aslan et al., Frontiers in Endocrinology, 2025 — n=22.920

La dispersión dentro de cada franja de edad también es amplia. A los 35, el percentil 25 se sitúa en 0,5 ng/mL y el percentil 75 en 2,9 ng/mL. Ambos son normales para esa edad. Un número sin una referencia ajustada a la edad no es un diagnóstico, sino solo un número.

El 73 % de las mujeres de 40 años queda por debajo del umbral clínico de reserva ovárica disminuida de 1,2 ng/mL. Ese umbral es una herramienta clínica, no una sentencia, y es lo esperable a esa edad.

El umbral que se utiliza para señalar una reserva ovárica disminuida (ROD) es una AMH inferior a 1,2 ng/mL. Sirve de referencia útil para los especialistas, pero necesita contexto. Casi la mitad de las mujeres de 35 años está por debajo. A los 40, casi tres cuartas partes. Y muchas de ellas conciben de forma natural.

Una AMH alta no siempre es buena noticia: la distinción del SOP

Un resultado de AMH alto se interpreta de forma distinta a uno bajo, pero conviene entenderlo por la misma razón: el contexto lo es todo.

Las mujeres con síndrome de ovario poliquístico (SOP) suelen tener entre dos y tres veces más folículos antrales que la media. Como la AMH la producen esos folículos, sus niveles aparecen elevados: a menudo por encima de 4-5 ng/mL, y a veces mucho más. Esto no es una ventaja para la fertilidad, sino una señal de que esos folículos no ciclan con normalidad.

En 2023, las guías internacionales sobre SOP incorporaron formalmente la AMH como alternativa al recuento ecográfico de folículos entre los criterios diagnósticos, pero solo en adultas y únicamente cuando existe al menos otro criterio presente, como ciclos irregulares o signos de androgenización. Una AMH alta por sí sola no diagnostica SOP: enciende una luz que merece la pena seguir.

Umbrales de señal de SOP por edad — Wang et al., 2025

Rango de edadUmbral de AMH
20-24 años≥7,46 ng/mL
25-29 años≥4,55 ng/mL
30-34 años≥4,19 ng/mL
35-39 años≥3,57 ng/mL

Derivados de un estudio poblacional en un único centro en China, validado frente a los criterios de Rotterdam de 2003. Los autores señalan que se necesita validación multicéntrica antes de su implementación clínica. Considera estos valores orientativos, no definitivos, y ten en cuenta que los umbrales absolutos varían según la plataforma de análisis.

En la práctica: si tu AMH es alta y tus ciclos son irregulares, esa combinación merece investigarse a fondo y no debe interpretarse como una señal de que la reserva está fuerte.

Qué dice la evidencia sobre cómo apoyar tu reserva ovárica

Aquí los datos se vuelven concretos. Hay suplementos con respaldo clínico real para la función ovárica. Pero la investigación es muy específica sobre qué hacen y cuándo conviene tomarlos.

Vitamina D

Un estudio de intervención administró 50.000 UI/semana durante tres meses a mujeres con AMH baja y déficit de vitamina D. La AMH subió de una mediana de 0,50 a 0,79 ng/mL, un aumento estadísticamente significativo. (BMC Endocrine Disorders, 2021)

CoQ10

Un ensayo clínico aleatorizado con 80 mujeres con baja reserva ovárica observó que 200 mg/día durante ocho semanas antes de la FIV casi duplicaban las tasas de embarazo clínico (35 % frente a 17,5 %) y aumentaban de forma significativa el número de ovocitos maduros recuperados. (JPTCP, 2024)

Sobre la vitamina D: los investigadores apuntan que el aumento de AMH podría reflejar cambios en la expresión del gen de la AMH más que un incremento real del número de folículos. El hallazgo es prometedor, aunque todavía no concluyente. Hacen falta más ensayos para confirmar el efecto.

Sobre la CoQ10: la evidencia es más sólida y está mejor replicada. Un metaanálisis de 2024 sobre seis ensayos aleatorizados con 1.529 mujeres confirmó mejoras en los resultados de estimulación ovárica. Un ensayo anterior con 169 mujeres (Xu et al., 2018) observó que el grupo con CoQ10 recuperó una mediana de 4,19 ovocitos frente a 3,32 en el grupo control, una diferencia estadísticamente significativa.

El detalle de timing que casi todo el mundo pasa por alto: un folículo tarda unos 90 días en madurar desde sus fases iniciales hasta la ovulación. Tanto la vitamina D como la CoQ10 tienen que estar presentes bastante antes de cualquier intento de concepción o ciclo de FIV para influir de verdad en los folículos que van a reclutarse. Empezar una semana antes no sirve; la biología va a otro ritmo.

Estos hallazgos se refieren a la suplementación en mujeres con déficit identificado o reserva disminuida, en contextos clínicos. La suplementación no sustituye al consejo médico, y ni la vitamina D ni la CoQ10 son tratamientos de fertilidad.

Por qué tu resultado cambia según dónde te lo hagas

Los análisis de AMH no están estandarizados entre laboratorios y plataformas. Un resultado de 2,1 ng/mL con un kit no equivale a 2,1 ng/mL con otro. Emplean métodos de calibración distintos y poblaciones de referencia distintas.

Esto tiene una consecuencia práctica directa: comparar tu resultado con una tabla poblacional construida sobre otro análisis te dará una lectura engañosa. Más que cualquier cifra absoluta aislada, lo que importa es tu propia evolución en el tiempo, siempre en la misma plataforma.

Un solo dato dice poco. Una serie de resultados con la misma prueba, seguidos durante 12-18 meses, sí es información sobre la que puedes actuar. El objetivo no es alcanzar un número, sino entender una dirección.

EL RESUMEN

  • Lee siempre tu resultado de AMH frente a una referencia ajustada a tu edad. Un número sin ese contexto no te dice casi nada.
  • Si tu AMH es alta y tus ciclos son irregulares, tómalo como una señal que conviene investigar, no como la tranquilidad de que la reserva está fuerte.
  • Una AMH baja no es un diagnóstico de infertilidad. Refleja el tamaño de la reserva, no la calidad de los óvulos, y no predice tu capacidad de concebir de forma natural.
  • Si valoras la vitamina D o la CoQ10 para apoyar la función ovárica, empieza al menos 90 días antes de que necesites que hagan efecto. Los folículos que importan ya se están desarrollando.
  • Repite la prueba en la misma plataforma con el tiempo. Un resultado es una foto fija; una tendencia es una estrategia.

El test de AMH de Welleo está pensado para hacértelo en tu farmacia, cualquier día del ciclo, con un protocolo de suplementación personalizado que se genera directamente a partir de tu resultado en la app. Si tu número te ha dejado más preguntas que respuestas, es exactamente para eso.

REFERENCIAS

  1. Aslan K, et al. Age-specific anti-Müllerian hormone nomogram and diminished ovarian reserve prevalence across reproductive ages: a cross-sectional study of 22,920 women. Frontiers in Endocrinology. 2025.
  2. Teede HJ, et al. Recommendations from the 2023 International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. Fertility and Sterility. 2023;120:767-93.
  3. Irani M, et al. Effect of vitamin D supplementation on anti-Müllerian hormone levels in women with diminished ovarian reserve and vitamin D deficiency: a randomised controlled trial. BMC Endocrine Disorders. 2021.
  4. Alahmar AT, et al. Coenzyme Q10 supplementation in women with poor ovarian response undergoing IVF: a randomised controlled trial. Journal of Pharmacy and Technology in Clinical Practice (JPTCP). 2024. n=80.
  5. Lin J, et al. Coenzyme Q10 supplementation and IVF/ICSI outcomes in women with diminished ovarian reserve: a systematic review and meta-analysis of 6 RCTs (n=1,529). Annals of Medicine. 2024.
  6. Xu Y, et al. Pretreatment with coenzyme Q10 improves ovarian response and embryo quality in low-prognosis young women with decreased ovarian reserve: a randomised controlled trial. Reproductive Biology and Endocrinology. 2018. n=169.
  7. Wang Z, Teng X, Liu Y, Shen Y, Ma L, Chen Y. Establishment of age-related AMH screening cutoffs in Chinese women with PCOS: a retrospective study using propensity score matching analysis. BMC Endocrine Disorders. 2025;25:153. DOI: 10.1186/s12902-025-01975-4.

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