Descripción
El cortisol es una hormona esteroidea clasificada como glucocorticoide, sintetizada principalmente en la zona fasciculada de la corteza suprarrenal. Aproximadamente el 90% del cortisol circulante está unido a la globulina fijadora de corticosteroides (CBG), mientras que el 5–10% existe como cortisol libre y se excreta en la orina.
El cortisol desempeña un papel vital en el mantenimiento de la homeostasis fisiológica y es esencial para el metabolismo de proteínas, grasas e hidratos de carbono. Durante las respuestas al estrés, el cortisol se libera rápidamente en el torrente sanguíneo para ayudar a estabilizar los niveles de glucosa en sangre y la presión arterial.
La producción excesiva de cortisol puede dar lugar al síndrome de Cushing, que suele presentarse con obesidad central, cara de luna llena, estrías púrpuras en la parte inferior del abdomen y en la cara interna de los muslos, enrojecimiento facial, irregularidades menstruales o amenorrea en las mujeres y disminución de la libido en los hombres. Por el contrario, la deficiencia de cortisol puede provocar la enfermedad de Addison, caracterizada por fatiga, pérdida de peso, falta de apetito, hipoglucemia, hipotensión e hiperpigmentación de la piel.
La medición de los niveles de cortisol en suero o plasma es clínicamente valiosa para diagnosticar trastornos de la glándula suprarrenal como el síndrome de Cushing y la enfermedad de Addison, y para monitorizar la eficacia del tratamiento. La secreción de cortisol está estrechamente vinculada a la función suprarrenal e influye de manera significativa en el equilibrio agua-sal y en los procesos metabólicos.
El intervalo de referencia del cortisol se estableció analizando muestras de personas aparentemente sanas. Los resultados son los siguientes:
Grupo | n | Intervalo de referencia del 95% (nmol/L) | Adultos sanos | 275 | 185–624
Tenga en cuenta que los valores esperados pueden variar en función de factores como la edad, el tipo de muestra, la dieta y la ubicación geográfica. Se recomienda a cada laboratorio verificar la aplicabilidad de estos valores de referencia en su propia población de pacientes y, si es necesario, establecer sus propios intervalos de referencia de acuerdo con las buenas prácticas de laboratorio.
El cortisol desempeña un papel vital en el mantenimiento de la homeostasis fisiológica y es esencial para el metabolismo de proteínas, grasas e hidratos de carbono. Durante las respuestas al estrés, el cortisol se libera rápidamente en el torrente sanguíneo para ayudar a estabilizar los niveles de glucosa en sangre y la presión arterial.
La producción excesiva de cortisol puede dar lugar al síndrome de Cushing, que suele presentarse con obesidad central, cara de luna llena, estrías púrpuras en la parte inferior del abdomen y en la cara interna de los muslos, enrojecimiento facial, irregularidades menstruales o amenorrea en las mujeres y disminución de la libido en los hombres. Por el contrario, la deficiencia de cortisol puede provocar la enfermedad de Addison, caracterizada por fatiga, pérdida de peso, falta de apetito, hipoglucemia, hipotensión e hiperpigmentación de la piel.
La medición de los niveles de cortisol en suero o plasma es clínicamente valiosa para diagnosticar trastornos de la glándula suprarrenal como el síndrome de Cushing y la enfermedad de Addison, y para monitorizar la eficacia del tratamiento. La secreción de cortisol está estrechamente vinculada a la función suprarrenal e influye de manera significativa en el equilibrio agua-sal y en los procesos metabólicos.
El intervalo de referencia del cortisol se estableció analizando muestras de personas aparentemente sanas. Los resultados son los siguientes:
Grupo | n | Intervalo de referencia del 95% (nmol/L) | Adultos sanos | 275 | 185–624
Tenga en cuenta que los valores esperados pueden variar en función de factores como la edad, el tipo de muestra, la dieta y la ubicación geográfica. Se recomienda a cada laboratorio verificar la aplicabilidad de estos valores de referencia en su propia población de pacientes y, si es necesario, establecer sus propios intervalos de referencia de acuerdo con las buenas prácticas de laboratorio.
